
Cogemos prestado este post del compañero David Castillo Mora de Yecla, donde se explica bastante bien las diferencias entre el derogado trasvase del Ebro – Levante y el que se ha aprobado para Barcelona.
De nuevo esta el debate del agua en el tostadero. Sigo pensando en varios conceptos básicos: AUTONOMÍA: No tener que depender de nadie ni de las lluvias para poder abrir el grifo; PRODUCIR agua en vez de traer, porque sabes que siempre la vas a tener, haya sequía o no; SOSTENIBILIDAD: hacer una inversión que sea producente y estable, y que no dañe el medio natural en 700 km de
largo.
Una de las primeras medidas que Rodríguez Zapatero adoptó tras llegar al poder en 2004 fue la derogación del trasvase del Ebro, que iba a abastecer de agua a Valencia, Murcia y Almería. Nació en ese momento una nueva cultura del agua, dispuesta a apostar por la desalinización y la eficacia en el gasto del agua.
Cuatro años después, una de las primeras medidas del segundo ejecutivo que preside Zapatero es aprobar un trasvase de agua del Ebro a Barcelona. Es una contradicción aparente que se diluye cuando se estudian las diferencias entre ambas actuaciones. El trasvase a Barcelona aprovechará aguas sobrantes de los regantes de Tarragona y no tocará el caudal del río, será temporal (hasta que se acabe de construir una desaladora) y, lo más importante, transportará agua que SOLO SE UTILIZARÁ PARA BEBER.
El trasvase a Barcelona es de emergencia y sólo temporal. El de Valencia y Murcia iba a ser estable y el agua trasvasada no sólo habría sido utilizada para beber.
*Diferencias entre el trasvase derogado a Valencia y el aprobado a Barcelona
Una solución provisional frente a una definitiva:
-El trasvase a Barcelona es provisional y de emergencia. El agua se dejará de bombear por la cañería (que no se desmontará) cuando la sequía remita o Barcelona tenga otras vías de abastecimiento (la desaladora que abastecerá la ciudad se abrirá en la primavera de 2009). Después se dejará de bombear y sólo se volverá a hacer en caso de emergencia y de que lo acuerden Madrid y Barcelona. Por el contrario, el PHN era una obra estable.
El agua para Barcelona, sólo para beber
-En otoño se prevén restricciones en Barcelona si no llueve o llega agua extra por alguna de las vías previstas. A partir de ahí podrían empezar los cortes para el uso doméstico. Se trata de traer agua potable, no para uso agrícola u otros como preveía el PHN. Hace 17 meses que no llueve como debería hacerlo en Barcelona y los pantanos están en el umbral de la máxima emergencia.
Tirar de excedentes o del caudal del río
-A diferencia de lo que preveía el PHN, en el caso de lo que se acordó ayer en la Generalitat las medidas para Barcelona no repercutirán en el caudal del río, pues el agua sobrante de los regantes volverá al río gracias a un mejor uso de los regadíos del Delta. En el PHN se sacaban del Ebro más de 1.000 hectómetros cúbicos, una medida que amenazaba sus ecosistemas.
La Generalitat asume gran parte del coste
-Las obras de prolongación del minitrasvase del Ebro desde Tarragona hasta Barcelona y que conectarán la cuenca del Ebro con la del Ter-Llobregat las pagará la Generalitat. Al ser competencia del Estado será éste quien adelante el dinero, pero después se descontará de la inversión en infraestructuras para Catalunya. Los 24 millones para mejorar regadíos los debe pagar el Estado.
De una pequeña obra a un plan faraónico
-La opción acordada ayer entre el Gobierno de la Generalitat y el del Estado es cara. Va a costar entre 170 y 180 millones de euros por las prisas. Es mucho más de lo que habría costado trasvasar el Segre (unos 45 millones) para paliar la sequía que sufre Barcelona. Pero nada que ver con el Plan Hidrológico Nacional, una obra faraónica que habría costado al Estado 3.777 millones de euros.
Mientras, en las regiones de Valencia, Murcia y Almería, se han realizado grandes inversiones en mejora de sistema de conducción de agua, donde se perdía un 30% del líquido, y una invesión de más 2.000.000.000€ en nuevas infraestructuras, que han logrado producir en el último año un total de 670 hectómetros cúbicos más que hace cuatro años. Por cierto, para haceros una idea, todos esos hm3 son suficientes para abastecer a seis millones de habitantes durante un año, y falta todavía que concluyan la construcción de la mitad de infraestructuras en los tres próximos años.
Por cierto, me hace gracia que el señor Camps se ponga ahora a decir que defiende los intereses de los murcianos, cuando la costa alicantina lleva años abasteciéndose de AGUA DE YECLA mientras boicotea las infraestructuras del gobierno central. Señor Camps, los yeclanos no somos tontos, no me venga ahora de abanderado, que sus hipocresías y sus mentiras ya las conocemos.
AGUA PARA TODOS, PERO PARA SIEMPRE!! No para cuando quieran-puedan los mañicos